En 2002, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estableció el 12 de junio como el Día Mundial contra el Trabajo Infantil con el objetivo de sensibilizar y comprometer a los Estados a desarrollar acciones que aboguen por su prevención y erradicación.
En Argentina, en 2008 se sancionó la ley 26.390 de Prohibición del Trabajo Infantil y Protección del Trabajo Adolescente, que establece la edad mínima de admisión al empleo en 16 años y decreta las condiciones de protección especial hasta la mayoría de edad. Las cifras muestran que uno de cada diez niños, niñas y adolescentes menores de 15 años trabajan en diferentes organizaciones, y van en aumento.
